La utilizaci贸n del barro como material de construcci贸n ayuda a la sostenibilidad del planeta

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He querido reproducir 铆ntegro esta interesante entrada de blog de una de mis p谩ginas favoritas www.ecohabitar.org. La entrada es de Toni Mir贸, y nos muestra como el empleo de materiales milenarios como el barro puede contribuir a la sostenibilidad a trav茅s de la bioconstrucci贸n.

Toni Mir贸

El 15 y 16 de noviembre pasados se celebr贸 en Graus las 3陋 jornadas de BIoconstruci贸n organizadas por el Ayuntamiento y a las que tuve el gusto de acudir como invitado.

Esta valiosa iniciativa reivindica las casas vivas junto a un mundo natural y rural vivo.

1. De la construcci贸n destructiva a la bioconstrucci贸n conectada con la naturaleza.
Las formas y t茅cnicas constructivas convencionales ignoran los graves impactos que generan sobre nuestra salud, sobre el mundo vivo, y sobre nuestro bienestar psicol贸gico y social. La bioconstrucci贸n es una respuesta responsable con las necesidades de un planeta en grave peligro y, a la vez, es un intento de crear un entorno humano propicio para una vida feliz, larga y sana con un sentido de conexi贸n con la naturaleza. Queremos casas que respiren y que se relacionen con respeto con su entorno natural.

2. Del hormig贸n armado a los materiales sencillos y hermosos que nos rodean.
Los materiales de bioconstrucci贸n como son el barro, la cal, la madera, el corcho, el ca帽amo y la paja, entre otros, suelen proceder de la producci贸n local y del territorio cercano, y son de sencilla tecnolog铆a o poco transformados. Estos biomateriales, al contrario de los materiales convencionales usados en la construcci贸n, no implican la utilizaci贸n de sustancias qu铆micas peligrosas, ni la extracci贸n de recursos naturales escasos. No producen emisiones o vertidos t贸xicos que da帽an el medio ambiente, ni exigen un transporte de larga distancia desde el lugar de producci贸n. Todo el ciclo de vida de cada material empleado en la bioconstrucci贸n causa muchos menos trastornos a los ecosistemas que sustentan nuestras sociedades. Adem谩s, la producci贸n de estos biomateriales puede suponer una interesante rentabilidad para las d茅biles econom铆as rurales, y frente a la importaci贸n de productos ecol贸gicos, sus costes econ贸micos y ecol贸gicos podr铆an ser mucho m谩s bajos y competitivos si se potenciara su producci贸n local.

3. De los obst谩culos oficiales a las casas sanas al fomento de la bioconstrucci贸n.
Lejos de impulsar la arquitectura ecol贸gica las administraciones p煤blicas suelen poner numerosas trabas a su desarrollo. Las normativas municipales, auton贸micas o estatales est谩n hechas para los materiales y los edificios funcionales y convencionales, y con ello se obstaculiza la construcci贸n de edificios ecol贸gicos al no tener en cuenta las singularidades y la identidad propia de los materiales y dise帽os ecol贸gicos. Hace falta introducir en las leyes unas normas espec铆ficas para los edificios bioconstruidos y sus materiales. Por parte de la administraci贸n p煤blica se podr铆a comenzar con una ambiciosa tarea de sensibilizaci贸n y difusi贸n sobre las buenas pr谩cticas de la bioconstrucci贸n, y con el compromiso de construir una parte importante de los edificios p煤blicos con los criterios bioconstructivos. La contrataci贸n publica para obras de nueva planta y para la rehabilitaci贸n de edificios deber铆a reservar un alto porcentaje de sus licitaciones para casas bioconstruidas. La reforma de las actuales normas t茅cnicas de edificaci贸n y de eficiencia energ茅tica tienen que incorporar las normas de materiales y dise帽os de la bioconstrucci贸n.

4. De la ignorancia a la formaci贸n profesional en la bioconstrucci贸n.
Una de las grandes barreras a superar en relaci贸n a los modos de trabajar con materiales y dise帽os ecol贸gicos es la actual ignorancia y falta de experiencia de los alba帽iles y de otros profesionales de la construcci贸n. Es necesaria una cualificaci贸n profesional espec铆alizada mediante la puesta en marcha de escuelas talleres en obras p煤blicas y mediante la realizaci贸n de cursos formativos sobre todo el ciclo constructivo: desde las fuentes de energ铆a, agua y materiales naturales, al proveedor de los productos, los obreros, los deliniantes y l@s arquitect@s, los residuos y huellas ecol贸gicas generadas. Un especial 茅nfasis debe ser puesto en recuperar los saberes tradicionales perdidos mediante la implicaci贸n de personas mayores, estudios etnogr谩ficos, y la antropolog铆a de la arquitectura popular.

5. El cambio clim谩tico empieza en casa.
Aunque estamos acostumbrados a o铆r las optimistas panaceas tecnol贸gicas aplicadas al grave problema de destrucci贸n del clima terrestre planetario, lo cierto es que sabemos que los dise帽os de sencilla y apropiada tecnolog铆a pueden se mucho m谩s eficaces en ahorro, eficiencia y salud en sus intercambios con el sol, el viento, el suelo y la vegetaci贸n. Cuando hablamos de energ铆a hay que considerar todo el ciclo de vida de los materiales de construcci贸n y la acumulaci贸n de energ铆a en cada elemento constructivo empleado. La energ铆a solar debe ser una fuente calor铆fica central de los edificios, y ha de empezar por los tejados mediante una sabia integraci贸n arquitect贸nica. El dise帽o y la forma de construir pueden evitar una parte importante del consumo en calefacci贸n y en aire acondicionado mec谩nico. Los techos con vegetales y una plantaci贸n correcta de vegetaci贸n y 谩rboles, tambi茅n favorecen el ahorro energ茅tico.

6. Pasar de la queja a la acci贸n.
Existe la necesidad urgente de politizar y organizar luchas sociales a favor de unas casas vivas y en paz con el planeta. Es posible una fuerte alianza entre arquitectos, empresas y ciudadan铆a para poner la bioconstrucci贸n en el centro de los debates. La tarea de hacer un mundo mejor que comienza por nuestras propias casas.

Fuente: David Hammerstein, eurodiputado de Los Verdes.

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