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Pedro Rosa Mena

Limpiar y proteger suelos de barro puede convertirse en una auténtica pesadilla si no sabemos que productos utilizar o con que profesionales contar. En este post intentaremos esclarecer algunas incógnitas.

Antes de nada, conozcamos un poco mejor este tipo de pavimentos tan característicos de los países mediterráneos. El suelo de barro cocido manual o terracota es la denominación más comúnmente aplicada a gran variedad de baldosas con características muy diferentes cuyas caras y aristas tienen marcadas irregularidades que se dan por supuestas. En lo único en lo que coinciden todas las baldosas de barro es en la apariencia rústica y en la alta absorción de agua. Esta alta porosidad puede provocar problemas de rechazo de manchas, resistencia a productos de limpieza e impermeabilidad que nos impidan disfrutar plenamente de estos bellos solados. La disminución de la porosidad de las baldosas será por tanto nuestro principal objetivo, especialmente en aquellos que sean muy rústicos. 

La porosidad de las baldosas puede verse afectada por tratamientos que se hayan aplicado anteriormente, pòr restos de suciedad o manchas por lo que es imprescindible limpiar los suelos de barro adecuadamente antes de abordar el proceso de protección. La limpieza implica una apertura de los poros y la eliminación de restos de sales, suciedad o protecciones anteriores que lo estuvieran saturando. De esta manera crearíamos las condiciones ideales en las baldosas para recibir los tratamientos de protección posteriormente. Veamos por tanto que tipos de tratamientos existen para disminuir la porosidad, los tipos de manchas que afectan a la misma y como limpiar estos pavimentos.

1) ¿Como disminuir la porosidad de las baldosas de barro?

Vamos a enumerar las opciones mas comúnmente aplicadas con sus pros y contras:

  1. Remedios caseros, pasados de boca en boca o simplemente leídos por Internet. En este grupo podemos encontrarnos desde aceites de motor (increíble pero cierto...) hasta aceites de linaza o ceras tradicionales. La ventaja única es que son baratos a corto plazo... ya que a largo dan innumerables problemas como:

    • Heterogeneidad estética del tono, lo cual se resuelve aplicando mas producto y mas producto.... hasta que el suelo está completamente oscurecido.

    • Difícil mantenimiento, ya que normalmente no vienen con instrucciones detalladas de lo que debemos y no debemos hacer mientras limpiamos...

    • Inexperiencia de los aplicadores, que en la mayoría de los casos somos nosotros mismos, lo que aumenta el riesgo de dificultades por desconocimiento (suelos ´humedos, manchas blanquecinas, etc..).

  2. Productos específicos, comercializados a través de almacenes de construcción o bricolaje. Existen marcas punteras como Monestir o Fila en el sector con productos eficaces. Entonces, ¿donde esta el problema?:

    • Experiencia y explicaciones limitadas, por parte de los vendedores, a la lectura de las instrucciones de los productos. Las mismas debemos complementarla con información de la propias marcas fabricantes si queremos tener un mínimo de éxito.

    • Nuestra inexperiencia, la cual dificultará la efectividad de la aplicación (que en la mayoría de los casos consta de 2-3 productos aplicados en varias fases). Además, traten de limpiar con cepillo de raíces y fregona una superficie mayor a 20 m2 ... ​​

  3. Aplicadores profesionales y pseudo-profesionales como albañiles, pintores, pulimentadores, jardineros etc... Las empresas especializadas con amplia trayectoria en la limpieza y protección de suelos de barro aportan la solución mas eficiente y eficaz a largo plazo para sus pavimentos cerámicos. Los principales inconvenientes derivan de:

    • Factores económicos. Es "aparentemente" mas barato hacerlo uno mismo comprando los productos en un almacén, o siguiendo remedios caseros, que contratar servicios profesionales. Procure entonces minimizar riesgos formándose e informándose bien.

    • Intrusismo de profesionales no especializados, sin experiencia suficiente para solventar con garantías problemáticas determinadas que presentan las baldosas de barro cocido.

Elija la opción que elija es fundamental detectar el tipo de problema que tiene su suelo de barro para orientarse hacia una solución exitosa. Por tanto, vamos a enumerar a continuación las problemáticas mas asiduas en este tipo de revestimientos.

2) Tipos de manchas más comunes

2.1) En pavimentos de nueva instalación o colocación

  •  Restos de obra, como cemento, mortero, yeso y toda la suciedad procedente de la instalación.

  •  Eflorescencias salinas que son las típicas manchas blancas de salitres. Normalmente se da en exteriores aunque pueden producirse en interiores originada por humedades.

  •  Suciedades producidas por el polvo y la contaminación en materiales muy porosos situados principalmente en exteriores: porches, terrazas, patios, piscinas, etc.

2.2) En suelos de barro usados

  • Manchas domésticas como aceites, grasas o las procedentes de nuestras mascotas.

  • Tratamientos anteriores deteriorados:

    • Barnices que se empiezan a quebrar y desprender.

    • Aceite de linaza que oscurece en demasía o cuya superficie se esta volviendo pringosa y heterogénea en tonalidad.

    • Aceites de mora y con base de ceras.

    • Hidrofugantes al agua que no aportan pátina a la superficie ni disminuyen la rusticidad de la superficie.

  • Apariciones de moho y concentraciones de verdín.

Los pavimentos de barro suelen presentar varios de estos problemas a la vez lo que dificulta una solución exitosa si no se tiene experiencia. En este punto, recomendamos contactar y asesorarse sin compromiso con empresas especializadas o fabricantes de productos específicos.

3) Como limpiar profesionalmente suelos de barro

3.1) Consideraciones previas a la limpieza

Es muy importante a la hora de aplicar una limpieza correcta conocer si el suelo de barro a limpiar es de nueva colocación, es antiguo o ha sido tratado anteriormente. Dependiendo de esta información, y de los tipos de manchas, decidiremos si es necesaria la realización de una etapa previa a la de limpieza denominada decapaciónProceso necesario en el caso de que la superficie a trabajar presente un tratamiento anterior deteriorado, el cual es necesario erradicar para que los productos de protección sean absorbidos por las baldosas. Esta etapa se combina inmediatamente después con la de limpieza y es personalizada para cada tipo de suelo ya que depende de:

  • Clase y tipo de tratamiento anterior. Los barnices son mas problemáticos que los tratamientos con base de ceras o aceites por ejemplo.

  • Cantidad y densidad de capas aplicadas. No es lo mismo proteger con una capa de hidrofugante que aplicar dos manos densas de aceite de linaza finalizadas con una de barniz.

  • Compactación y dureza superficial de las baldosas de barro. Algunas superficies estan muy erosionadas por la humedad y no se puede ejercer todo el potencial de la maquinaria a pleno rendimiento. Hay que invertir mas tiempo para tratar al suelo con la mayor sutileza posible.

3.2) Procedimiento de limpieza de suelos de barro

Imaginemos que el pavimento presenta un tratamiento anterior deteriorado junto con eflorescencias salinas (salitres) consecuencia de humedades. Ante esta problemática frecuente actuaríamos de la siguiente manera: Una vez el suelo esta barrido y completamente seco aplicaríamos una cantidad determinada de producto antidecapante sobre la superficie de barro, dejándolo que surta efecto sobre el tratamiento deteriorado. La cantidad y tiempo de actuación dependerán de la densidad y tipo de tratamiento anteriormente aplicado.

Posteriormente, utilizaríamos máquinas rotativas para distribuir y aplicar otra combinación de productos conjuntamente con aspiradoras de líquidos (para evitar que el pavimento pueda absorber la suciedad emitida). La utilización de maquinaria es fundamental para que la fase de limpieza sea efectiva en superficies mayores a 15 m2. Para superficies inferiores a estas dimensiones los propietarios podrían realizarla, siguiendo las instrucciones de uso de los productos destinados para tal fin. Es decir, utilizando cepillos manualmente en vez de rotativas y fregonas en vez de aspiradoras.

Una vez obtenemos un suelo de barro completamente limpio debemos esperar hasta que esté completamente seco antes de aplicar un tratamiento de protección. El tiempo de secado varía según la estación en la que estemos pero por regla general esperamos entre 5 y 10 días. Durante el periodo de secado es recomendable no pisar el suelo. En caso de ser imprescindible, realizarlo sin calzado, con calcetines gruesos para evitar dejar potenciales huellas o colocando cartones ( nunca plásticos) que retiraremos cuando sea posible.

Una vez que hemos realizado una correcta limpieza del suelo de barro, nuestro pavimento está listo para poder efectuar una protección eficaz como veremos en el post titulado como proteger suelos de barro

3.3) Características de los productos utilizados 

3.3.1) Para eliminar tratamientos anteriores como barnices, aceites, ceras o hidrofugantes. Los productos a utilizar son decapantes de acción prolongada compuestos por una disolución acuosa a base de tensioactivos catiónicos, secuestrantes, humectantes y sales inorgánicas. Solo en el caso de barnices especialmente dificultosos utilizamos una solución a base de disolventes cuya aplicación comunicamos a nuestros clientes. Las características principales son:

  • No emiten vapores ni deja olores ya que no llevan disolventes (salvo en el caso de barnices).

  • No deterioran los pavimentos ni las juntas, solo son agresivos con las manchas y los tratamientos antiguos de aceite de linaza, mora, ceras y similares.

  • Son los únicos decapantes que eliminan los residuos de mortero tipo epoxi.

  • Actúan lentamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 minutos y varias horas.

  • Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 5ºC y 35ºC.

  • Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras y guantes.

  • Materiales especialmente sensibles a los detergentes alcalinos deben ser protegidos como maderas, pinturas o revestimientos plásticos.

3.3.1) Para restos de obra, juntas y eflorescencias salinas (salitres) en suelos de barro: limpiadores concentrados a base de complejos de tensioactivos, protectores de corrosión. Se utilizan diluidos en agua e inyectados con maquinaria rotativa y retirada rápida con aspiradoras de agua. Características:

  • No emiten vapores por lo que no afecta a accesorios de la casa sensibles a los vapores ácidos como grifería y picaportes.

  • No deterioran los pavimentos ni las juntas, solo son agresivos con los restos de obra (morteros y cementos en pavimentos de nueva colocación) y eflorescencias salinas (especialmente en exteriores).

  • Eliminan las manchas de óxido rápidamente.

  • Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 5ºC y 35ºC.

  • Actúan rápidamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 – 30 segundos.

  • Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras, guantes y  ropa resistentes a los ácidos.

  • Hay que tener cuidado con materiales sensibles a los ácidos como los mármoles pulidos. Los mosaicos hidráulicos y derivados del cemento pueden verse afectados dependiendo de la proporción de producto diluido en agua para lo cual es necesario la supervisión de los profesionales.

3.3.2)  Para concentraciones de moho y verdín: disolución acuosa a base de tensioactivos catiónicos, secuestrantes, humectantes y sales inorgánicas. Se utiliza maquinaria rotativa para complementar su eficacia química y aspiradoras de agua para retirar rápidamente la suciedad (para que no vuelva a ser absorbida por la alta porosidad de las baldosas de barro y algunos pavimentos de piedra).

  • No emite vapores ni deja olores.

  • No deteriora los pavimentos ni las juntas, solo es agresivo contra las apariciones de moho, musgo y concentraciones de verdín.

  • Acción fungicida y algicida proveiendo un efecto curativo y preventivo.

  • Actúa lentamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 minutos y varias horas.

  • Debe ser complementado con una limpieza contra eflorescencias salinas.

  • Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 5ºC y 35ºC.

  • Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras y guantes.

  • Materiales especialmente sensibles a los detergentes alcalinos deben ser protegidos como maderas, pinturas o revestimientos plásticos.

Pedro Rosa Mena

El verdín aparece en los suelos de barro cuando están expuestos durante largos periodos de tiempo a condiciones climatológicas húmedas, con temperaturas de rango medio y en materiales porosos.

El verdín es una capa verde de plantas criptógamas (grupo taxonómico constituido por plantas desprovistas de flores), que se cría en las aguas dulces, principalmente en las estancadas, en las paredes, suelos porosos, lugares húmedos y en la corteza de algunos frutos, como el limón y la naranja, cuando se pudren. Según la Real Academia Española (R.A.E.) el moho es parte de la sustancia u objeto atacada por estas vegetaciones criptógamas.

1) Orígen del verdín

La porosidad en las baldosas cerámicas la definimos como el número de huecos que presenta una baldosa al evaporarse el agua durante la fase de secado, o bien quemarse las diferentes sustancias que componen la pasta cerámica durante la fase de cocción (dependiendo del punto de fusión de cada una de ellas). El grado de porosidad de cada tipo de pavimento cerámico define su capacidad para contener líquidos dentro de las baldosas, lo cual es muy importante ya que tiene un efecto proporcional con respecto a la dureza final del material.

El verdín aparece cuando el agua es absorbida por la baldosa de barro y es retenida en las cavidades interiores de la misma, al tiempo que desde el punto de vista climatológico, el área no es muy soleada o no está muy ventilada. Este microambiente es el ideal para que las esporas de determinadas plantas criptógamas se desarrollen y proliferen,  por tanto controlar la humedad es fundamental para erradicar y evitar la aparición futura de este problema en los suelos de barro. Puede aparecer tanto en ambientes de interior como de exterior. En interiores, las zonas más críticas son los baños y las cocinas, fundamentalmente por la emisión de vapores de agua, y aquellas zonas con poca ventilación y sistemas de calefacción por infrarrojos. En exteriores, en el hemisferio norte las superficies con orientación norte y las que están expuestas a muy pocas horas de luz solar directa.

2) Procedimiento para quitar el problema

Una vez el suelo esta barrido y completamente seco, utilizamos máquinas rotativas para distribuir y aplicar la óptima combinación de productos que su suelo de barro necesite junto a aspiradoras de líquidos antes que el pavimento vuelva a absorber la suciedad.La utilización de maquinaria es fundamental para que la fase de limpieza sea efectiva en superficies mayores a 15 m2. Para superficies inferiores a estas dimensiones los propios clientes podrían realizarla, siguiendo las instrucciones de uso de los productos destinados para tal fin, utilizando cepillo a mano y fregona en vez de maquinaria (aunque es muy sacrificado y poco efectivo en comparación al efectuado con maquinaria rotativa y aspiradora de agua).

Una vez obtenemos un suelo de barro completamente limpio debemos esperar hasta que esté completamente seco antes de aplicar un tratamiento de protección. El tiempo de secado varía según la estación en la que estemos pero por regla general esperamos entre 5 y 10 días. Durante el periodo de secado es recomendable no pisar el suelo y en caso de ser imprescindible, realizarlo sin calzado y con calcetines gruesos para evitar dejar potenciales huellas.

Para eliminar de manera efectiva el verdín no solo hay que limpiar primero la superficie con productos fungicidas y algicidas, que cubren la superficie y prevengan la proliferación futura de esporas, sino que también hay que reducir drásticamente la porosidad de la baldosa de barro y potenciar la acción fungicida preventiva de la limpiezaSin embargo, estas acciones para mantener los pavimentos cerámicos no serían eficaces a largo plazo al 100% sin la eliminación del origen continuado de humedades como por ejemplo: filtración ininterrumpida de agua por rotura de tuberías, mala evacuación de líquidos que provoca encharcamientos continuados en zonas permanentemente sombrías y con mala o nula ventilación.

3) ¿Que productos utilizamos para eliminar el verdín?

Disolución acuosa a base de tensioactivos catiónicos, secuestrantes, humectantes y sales inorgánicas. Se utiliza maquinaría rotativa para complementar su eficacia química y aspiradoras de agua para retirar rápidamente la suciedad (para que no vuelva a ser absorbida por la alta porosidad de las baldosas de barro y algunos pavimentos de piedra).

  • No emite vapores ni deja olores.

  • No deteriora los pavimentos ni las juntas, solo es agresivo contra las apariciones de moho, musgo y concentraciones de verdín.

  • Acción fungicida y algicida proveyendo un efecto curativo y preventivo.

  • Actúa lentamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 minutos y varias horas.

  • Debe ser complementado con una limpieza contra eflorescencias salinas.

  • Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 5ºC y 35ºC.

  • Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras y guantes.

  • Materiales especialmente sensibles a los detergentes alcalinos deben ser protegidos como maderas, pinturas o revestimientos plásticos.

Pedro Rosa Mena

Los salitres son eflorescencias salinas que se producen en la superficie exterior de los suelos de barro. Consisten en la recristalización de sales que pertenecen a los mismos distribuidas mediante disolución con el agua que los atraviesa. Una evaporación posterior al llegar a la superficie deja unas manchas características en forma de costras blancas.

1) Requisitos para la presencia de salitres

  • Sales en disolución en alguno de los elementos que compongan el pavimento. Principalmente serán los materiales porosos los susceptibles a contener sales solubles: obras de fábrica, pétreos, cerámicos…

  • Presencia de humedad. La más habitual sueles ser la humedad infiltrada, pero los pueden producir alguno de los cinco tipos de humedades descritos (infiltrada, capilar, accidental, condensación intersticial, de obra).

  • Transporte de las sales a través de los pavimentos hasta que se produce la recristalización. Esta recristalización puede suceder en la superficie o en el interior del material, dependiendo de la naturaleza de las sales, de la porosidad de los materiales y de las condiciones de evaporación. En caso de que la recristalización se produzca en alguna oquedad de los materiales se denomina fenómeno de criptoflorescencia.

2) Tipología de eflorescencias salinas

Las eflorescencias tienen el inconveniente que nunca se sabe cuándo, dónde y cómo van a aparecer aunque tienden a manifestarse en determinadas áreas de las obra, como los pavimentos porosos y fachadas.

Los tipos de sales eflorescibles que actúan dentro de la construcción es un número elevado, sin embargo hay algunos tipos que son más frecuentes de encontrar en la edificación como son:

  • Sulfato cálcico (hormigones y mamposterías): Aparece gracias a la existencia de otras sales y en periodos largos de humedad.

  • Sulfato potásico (arcillas, hormigones y morteros con agua de mar): Provocan una capa cristalina y provocan erosiones del material.

  • Sulfato magnésico – Sal de Epsom (piedras sedimentarias, yeso): Producen una pequeña erosión al cristalizar. Son manchas de color blanco y no permiten un recubrimiento de pintura sobre ellas.

  • Carbonato cálcico (materiales calizos): Producen una capa exterior blanca muy clara.

Normalmente, las eflorescencias en los suelos de barro antes de su colocación suelen producirse debido a:

  • Contenido de sales solubles existentes en el tipo de arcilla empleada.

  • Durante el periodo de cocción y secado, debido a la reacción química con los gases que han rodeado las piezas e interacción de los distintos componentes de las materias primas que forman la arcilla.

Una vez recién colocadas en un pavimento nuevo, las baldosas de barro tenderán a expulsar las sales que se encuentran en su interior debido a la humedad de las piezas y el mortero, este proceso es inevitable. El mismo será más o menos intenso dependiendo de la composición de la baldosa (que ya hemos explicado) y del factor humedad fundamentalmente.

Las humedades que producirán una recristalización en la superficie cuando se sequen son debidas principalmente a infiltraciones de agua en el terreno o en el hormigón de la cimentación. Estas humedades provocaran que aparezcan salitres en la superficie de los suelos de barro de sales que están presentes en la baldosa (se verán manchas en la parte central de la baldosa), en los áridos y en el cemento utilizado para el agarre (suelen aparecer en el perímetro de las baldosas).

Para erradicar definitivamente este tipo de problemas en los suelos de barro es fundamental la detección del origen de las humedades que hayan provocado la cristalización de las sales y, tener en cuenta las condiciones ambientales del lugar donde se ejecuta la obra.

3) Salitres: Prevención, reparación y protección

La eliminación de sales sobre suelos de barro puede realizarse reparando las causas que las han provocado o actuando sobre los efectos causados.

Reparación de causas: Se trata de actuar, mediante interrupción, sobre las causas directas que la producen, esto es, sobre las humedades. Sobre las causas indirectas (la existencia de sales solubles de los materiales) sin embargo es casi imposible actuar. No obstante, algunos productores de suelos de barro ofrecen sus baldosas con un pre-tratamiento que minimiza las sales inherentes a la composición de la baldosa de barro.

Reparación del efecto: Una vez interrumpidas las filtraciones de agua se procede a la eliminación de las eflorescencias. Se definen distintos sistemas de limpieza:

  • Limpieza natural: Se disuelven los cristales en agua pulverizada a presión y pasando un cepillo de cerdas por la superficie a limpiar. Dependerá de la dureza del cepillo y el coeficiente de absorción del material la efectividad del método. Normalmente se utiliza un secado artificial si la cantidad del agua utilizada es elevada.

  • Limpieza química: Se tratan de los procesos en los que la sal no se disuelve con facilidad en el agua, por lo que hace falta otro producto para disolverla. Entre los líquidos más utilizados se encuentran: el vinagre (antiguamente) y el ácido clorhídrico (actualmente). El método de limpieza es similar a la limpieza natural, se realiza también con aplicación del producto a presión.

  • Limpieza mecánica: Se utiliza en los casos en los que las sales se recristalizan formando superficies duras y difíciles de disolver. El tipo de limpieza a realizar dependerá de la dureza de la capa: cepillo de púas metálicas, bujardas y cepilladoras eléctricas o mediante chorros a presión.

Estas limpiezas pueden producir alguna alteración en los elementos constructivos a causa de las características del material, por lo que habrá que protegerlas para evitar posibles futuras eflorescencias. Para ello, se suelen realizar tratamientos de estabilización superficial que previenen de humedades e impermeabilizaciones de las baldosas de barro.

Las prevenciones se orientarán a las decisiones tomadas en proyecto y ejecución de los materiales. Habrá que prevenir dos aspectos a la hora de desarrollar la obra:

  • Prevención de humedades.

  • Asegurar la minimización de sales solubles: Habrá que cumplir con lo especificado en el Pliego de Condiciones a la hora de aceptar los materiales que llegan a obra (deberán ser mínimamente eflorescibles) y se deberán realizar los correspondientes ensayos de eflorescibilidad a los elementos realizados “in-situ” en obra. Estas comprobaciones habrá que realizarlas tanto con los materiales que van a cara vista como los que no.

  • Durante la construcción hay que evitar que los suelos de barro se mojen demasiado, por tanto, en caso de fuertes lluvias habrá que cubrirlos. Antes de ser trasladados a obra, el fabricante habrá de tener este mismo aspecto en cuenta.

  • Evitar que las baldosas de barro en obra se contaminen por absorción de sales solubles de fuentes externas. (no apilarlos sobre escorias del horno, en suelos salinos, encima de productos industriales, terrenos de escombros…).

  • No permitir que las baldosas de barro se mojen por las superficies que no están expuestas a una rápida evaporación. En caso de que aparezcan eflorescencias en zonas no expuestas determina que existen filtraciones anormales de agua debido a una incorrecta ejecución o a un fallo de proyecto.

4) Procedimiento de reparación

Una vez el suelo esta barrido y completamente seco, utilizamos máquinas rotativas para distribuir y aplicar la óptima combinación de productos que su suelo de barro necesite junto a aspiradoras de líquidos antes que el pavimento vuelva a absorber la suciedad. La utilización de maquinaria es fundamental para que la fase de limpieza sea efectiva en superficies mayores a 15 m2. Para superficies inferiores a estas dimensiones los propios clientes podrían realizarla, siguiendo las instrucciones de uso de los productos destinados para tal fin, utilizando cepillo a mano y fregona en vez de maquinaria (aunque es muy sacrificado y poco efectivo en comparación al efectuado con maquinaria rotativa y aspiradora de agua).

Una vez obtenemos un suelo de barro completamente limpio debemos esperar hasta que esté completamente seco antes de aplicar un tratamiento de protección. El tiempo de secado varía según la estación en la que estemos pero por regla general esperamos entre 5 y 10 días. Durante el periodo de secado es recomendable no pisar el suelo y en caso de ser imprescindible, realizarlo sin calzado y con calcetines gruesos para evitar dejar potenciales huellas.

5) Productos antisalitres usados en suelos de barro

Limpiadores concentrados a base de complejos de tensioactivos, protectores de corrosión. Se utilizan diluidos en agua e inyectados con maquinaria rotativa y retirada rápida con aspiradoras de agua. Características:

  • No emiten vapores por lo que no afecta a accesorios de la casa sensibles a los vapores ácidos como grifería y picaportes.

  • No deterioran los pavimentos ni las juntas, solo son agresivos con los restos de obra (morteros y cementos en pavimentos de nueva colocación) y eflorescencias salinas (especialmente en exteriores).

  • Eliminan las manchas de óxido rápidamente.

  • Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 5ºC y 35ºC.

  • Actúan rápidamente con un intervalo de acción que puede variar entre 5 – 30 segundos.

  • Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección para evitar salpicaduras, guantes y  ropa resistentes a los ácidos.

  • Hay que tener cuidado con materiales sensibles a los ácidos como los mármoles pulidos. Los mosaicos hidráulicos y derivados del cemento pueden verse afectados dependiendo de la proporción de producto diluido en agua para lo cual es necesario la supervisión de los profesionales.

Pedro Rosa Mena

Solo un correcto mantenimiento del suelo de barro garantiza una protección total contra las manchas y evita la aparición de problemas futuros.

Como hemos mencionado en post anteriores,este tipo de povimentos necesitan ser limpiados y protegidos para evitar potenciales problemas en el futuro. Ahora bien, si el mantenimiento que se realiza es defectuoso o erróneo incidirá directamente en la eficacia de la protección a medio y largo plazo. Es decir, ninguna protección puede garantizar contra las manchas si el mantenimiento de los suelos de barro es erróneo o descuidado.

Un mantenimiento incorrecto en algunos casos podría producir manchas cuya eliminación total presentasen mayor dificultad o la imposibilidad de hacerlo como por ejemplo: no limpiar y dejar que se seque en la superficie el líquido derramado de una botella de Coca-Cola. Sin la existencia del tratamiento de protección la mancha se produciría de manera instantánea, siendo casi imposible su eliminación posterior, ya que la baldosa absorbería directamente todo el líquido (esto ocurre igualmente con cualquier tipo de pavimento de piedra como mármoles o pizarras).

1) Procedimiento para mantener suelos de barro

Esta fase en sí misma es muy sencilla. Tras una buena limpieza del suelo de barro con aspiradora o mopa humedecida, fregamos el mismo diluyendo en un cubo con agua un vasito de producto para mantenimiento de suelos de barro Todobarro o utilización de ceras nobles de origen vegetal.

Es importante subrayar que la fregona hay que pasarla de manera uniforme y bien escurrida, no dejando charcos en la superficie. Posteriormente, dejamos secar al menos 20 minutos antes de pisar. La frecuencia de esta operación depende del uso que se le dé al pavimento, pero en circunstancias normales, es conveniente realizarla al menos una vez por semana.

2) Recomendaciones para un adecuado mantenimiento de los suelos de barro

  • Nunca utilizar detergentes, alcoholes, lejías ni amoniacos que alterarían los productos utilizados para el acabado.

  • Utilización de ceras nobles de origen vegetal diluidas con agua para la limpieza diaria mediante mopa o fregona ligeramente humedecida en el caso de que no tengan producto de mantenimiento Todobarro.

  • Se recomienda la utilización de topes o fieltros autoadhesivos para el mobiliario pesado que vaya a desplazarse con el fin de evitar potenciales ralladuras en el pavimento recién tratado. Evitar asimismo arrastrar enseres con gran peso que tengan protecciones de goma negra que pudieran dejar algún trazo de este color en el suelo. No obstante, en la gran mayoría de casos estas rayas  se suprimen con mantenimiento de limpieza estándar por parte del cliente.

  • No extender ningún tipo de superficie plástica durante un periodo amplio de tiempo (piscina movible por ejemplo) sobre el suelo de barro ya que impediría la transpiración necesaria de este tipo de suelos e impediría la evaporación de humedades con la posible aparición de salitres a medio plazo.

  • Eliminar el origen de cualquier fuente de humedad continuada como: filtraciones de agua por roturas de tubería, inexistencia de nivelación de superficie para evacuar agua (lo que produce encharcamientos continuados), etc.

  • Evitar, en la medida de lo posible, que se sequen sobre la superficie del barro de manera reiterada y en abundancia líquidos como bebidas alcoholicas, aceites u orines de mascotas.

  • La protección minimiza la absorción de manchas, sin la existencia del tratamiento de protección la mancha se produciría de manera instantánea siendo casi imposible su eliminación posterior (ya que la baldosa absorbería directamente todo el líquido), pero solo conjuntamente con un mantenimiento lógico y correcto puede garantizar que no tenga ningún problema futuro con su suelo de barro.

3) Características del producto de mantenimiento

El producto de mantenimiento TodoBarro está basado en ceras nobles de origen vegetal parcialmente modificadas y menos de un 5% de tensioactivos no iónicos que permiten la transpiración de este tipo de pavimentos.

Características:

  • Limpia de manera eficaz la suciedad habitual en todo tipo de suelos de barro y pavimentos rústicos de piedra y es delicado con los tratamientos.

  • Restaura el posible desgaste del tratamiento por tránsito y ralladuras en interiores y exteriores.

  • Regenera el brillo inicial de los suelos tratados.

  • No resbala y evita que se marquen pisadas.

  • Hidrata el suelo evitando que tenga aspecto reseco.

  • No necesita aclarado, huele a limpio y es ecológico.

  • El intervalo recomendable de temperatura para su uso es entre 35ºC y 5ºC.

Pedro Rosa Mena

Una correcta y eficaz protección de sus baldosas de barro evitará la aparición de manchas y facilitará su mantenimiento alegrándole con ello su vida.

En un post anterior explicamos como se realizaba profesionalmente la limpìeza de un suelo de barro. En esa fase era muy importante conocer si nuestro pavimento cerámico era de nueva colocación o por el contrario estaba ya en uso y había sido tratado anteriormente. Pues bien, en esta fase de protección es igualmente importante diferenciar entre pavimentos ubicados en exterior y aquellos situados en interior. Según sea su localización los productos a aplicar tendran diferentes propiedades aunque todos deberan alcanzar una serie de objetivos que enumeramos a continuación.

1) Objetivos para una óptima protección de suelos de barro

  • Reducir drásticamente la porosidad de la baldosa de terracota.

  • Hidratar el suelo, dejando con ello un tacto suave esencial para facilitar el mantenimiento en pavimentos de barro muy rugosos.

  • Evitar la aparición de salitres (eflorescencias salinas) y humedades.

  • Disminuir el riesgo de manchas domésticas.

  • Permitir la transpiración de las baldosas.

  • Mantener o intensificar la tonalidad natural de la baldosa (salvo que queramos expresamente tintar el mismo con un efecto cuero envejecido). Cuando los suelos estan muy deteriorados estéticamente se sugiere homogeneizar su estética superficiel tambien con efecto cuero..

Hemos de reseñar que los tratamientos de protección impiden la aparición de salitres y verdines salvo que existan humedades permanentes y continuadas en el tiempo. Estas han podido originarse por:

  • Deficiencias en la evacuación de aguas que provocan encharcamientos de manera continua.

  • Infiltraciones de agua en el terreno o en el hormigón de la cimentación.

  • Roturas de tuberías e inundaciones por accidentes climatológicos.

En estos casos, la protección minimiza la aparición de manchas de salitres y verdín aunque solo la erradicación del origen de las humedades consigue garantizar totalmente cualquier problemática futura.

En los suelos de barro en interior los tratamientos de protección se completan con un proceso de ennoblecimiento o acabado que proporciona mayor protección contra las manchas domésticas, facilita la limpieza, protege del desgaste y realza aún más la tonalidad natural de las piezas de barro.

2) Protección para interiores

Consta de dos etapas necesarias para conseguir nuestro objetivo, una de protección y otra que denominamos de acabado o ennoblecido.

2.1) Fase de protección de suelos de barro

Es fundamental, antes de empezar esta fase, comprobar que el suelo reúne las condiciones de secado para realizar el tratamiento de protección con éxito. Normalmente, el secado en interiores tarda más que en exterior por lo que las zonas con poca ventilación emplearán más tiempo en ello. Posteriormente, con el suelo bien barrido y seco aplicamos con brocha ancha (de unos 20 cm aproximadamente) y de manera uniforme los productos específicos para interior. De esta manera, el producto quedará igualmente repartido y sin charcos sobre las baldosas de barro y juntas. La proporción de producto aplicado en cada brochazo incidirá directamente en la intensidad de brillo y del efecto mojado de la solería de terracota.

Por último, hay que dejar que vuelva a secarse completamente entre 4 y 24 horas en una habitación con buena ventilación, que puede extenderse en habitaciones más húmedas. Un profesional puede acortar el mencionado periodo testeando el pavimento y si considera que las condiciones climáticas son muy favorables (tiempo veraniego muy caluroso por ejemplo). Es imprescindible el empleo de este tiempo mínimo (aunque parezca que el suelo este seco antes) y no pisarlo durante el mismo.

2.2) Fase de ennoblecido

El proceso de ennoblecido solo se aplica en suelos de  barro ubicados en interior. Esta fase proporciona una mayor protección contra las manchas domésticas, un tacto a las solerías más suave y un sedoso acabado satinado (o brillante a elegir). Además,  produce una mayor resistencia en las baldosas de barro y facilita aún más la limpieza, por lo que es altamente aconsejable para lugares sometidos a un uso intensivo. Esta etapa puede aportar estéticamente a los pavimentos tres opciones básicas:

  • Mantenimiento exacto del color y tacto de las baldosas. El producto no aporta valor añadido alguno a la estética solo aporta valor funcional.

  • Una mayor intensidad de la tonalidad natural de las baldosas (con elección de efecto brillante o satinado) y sedosidad de la superficie.

  • Un cambio de coloración a cuero, imitando al barro antiguo. Oscurecimiento recomendable para suelos muy deteriorados que son necesarios armonizar estéticamente. La tonalidad final del efecto cuero depende del tipo de suelo de barro sobre el que se está aplicando este colorido. Aquellas baldosas de barro con tonalidades naturales asalmonadas claras o pálidas tendrán un efecto cuero más claro que en los solados procedentes de arcillas más oscuras.

El procedimiento en esta última fase es similar al realizado en la de protección. Es decir, suelo bien barrido, perfectamente seco y aplicación del producto de manera uniforme con brocha ancha (de unos 20 cm aproximadamente). En este proceso, la aplicación del producto es más delicada (al ser más denso que el utilizado para proteger). Debemos tener cuidado y evitar exceso de producto al aplicarlo que podría producir marcas de brochazos sobre nuestros suelos de barro.

Entre esta fase de acabado y la anterior de protección es imprescindible dejar que el pavimento se seque perfectamente, respetando intervalos mínimos de entre 4 horas a 24 horas. En contadas ocasiones, el profesional puede considerar aplicar una segunda mano para conseguir una mayor protección, brillo y uniformidad, pero esto depende del grado de absorción y tipo de suelo de barro. Un exceso de producto, motivado por una segunda mano, puede provocar acumulaciones oscuras que posteriormente habría que eliminar manualmente con un paño empapado en disolvente.

El tiempo de secado (y pisado) recomendable para esta última oscila de 24 a 48 horas, dependiendo de las condiciones meteorológicas y de localización de la superficie trabajada, para un uso normal y de 3 a 5 días para un uso intensivo como por ejemplo celebraciones de fiestas.

2.3) Especificaciones de los productos para protección y ennoblecido

Los productos profesionales utilizados para interior tienen la siguiente composición y caracterásiticas:

  • Para la protección aplicamos emulsiones complejas de ceras parcialmente modificadas que son aplicados manualmente sin diluir. Características:

    • Penetran en profundidad y reducen drásticamente la porosidad de los suelos de barro.

    • Hidratan los suelos de barro y les deja un tacto suave esencial para evitar la acumulación de suciedad, facilitando con ello la limpieza y el mantenimiento ordinario este tipo de pavimentos.

    • Evitan la aparición de eflorescencias salinas.

    • No amarillean ni ennegrecen el suelo de barro.

    • Debe aplicarse por profesionales de manera uniforme, sin dejar charcos y en dosis adecuadas para cada tipo de suelo de barro completamente seco, ya un exceso del mismo puede producir zonas blanquecinas.

    • No requieren ningún cuidado especial ya que no están clasificados como peligrosos según la normativa vigente.

  • Para el ennoblecido o embellecimiento utilizamos una combinación de resinas y disolventes no inflamables aplicados manualmente. Permite que los suelos de barro transpiren, complementando y completando al proceso de protección en interiores. Características:

    • Nutre el suelo proporcionándole un tacto aún más suave y sedoso por lo que facilita aún más la limpieza en materiales muy rugosos.

    • Es altamente resistente al desgaste, por eso es aconsejable para lugares sometidos a un uso intensivo.

    • Crea un efecto antihuella y antigrasa.

    • No se exfolia, amarillea ni ennegrece.

    • Debe aplicarse por profesionales de manera uniforme, sin dejar charcos y en dosis adecuadas para cada tipo de suelo de barro completamente seco, ya un exceso del mismo puede producir acumulaciones oscuras.

    • Ventilar bien la zona durante la aplicación y secado del producto.

3) Protección para baldosas de barro en exteriores

Los productos aplicados en la fase de protección son diferentes a los aplicados en interior. Así, en este tipo de suelos la fase de ennoblecimiento por regla general no se aplica (salvo en zonas semi-descubiertas como porches, barbacoas y terrazas). Ello es debido a la exposición directa a las inclemencias atmosféricas de las solerías de barro exteriores. El sol, la lluvia y el frio desgastarían progresivamente la eficacia de los productos empleados en interior, por lo que necesitamos emplear otra combinación de productos más resistentes al clima.

En el caso de exteriores el proceso de aplicación es exactamente igual al de tratamientos de interior. Para exteriores no existe fase de acabado o ennoblecimiento (salvo en el caso de exteriores cubiertos como porches, etc..). El tiempo de secado (y pisado) recomendable para esta última oscila de 24 a 48 horas, dependiendo de las condiciones meteorológicas y de localización de la superficie trabajada, para un uso normal y de 3 a 5 días para un uso intensivo como por ejemplo celebraciones de fiestas.

 

3.1) Particularidades de los productos para exterior

A base de copolímeros acrílicos en dispersión acuosa aplicados manualmente sin diluir. Se emplean como tratamiento base que permite la transpiración al suelo de barro dejándole un leve efecto mojado permanente que intensifica el tono natural de la baldosa. En caso de querer un efecto natural el producto a aplicar se compone de una emulsión compleja de resinas diluidas en agua que también permiten la transpiración de estos suelos. Características sinilares a los de interior:

  • Penetran en profundidad, reducen drásticamente la porosidad de los suelos de barro y no huelen.

  • Confieren una textura más suave a los pavimentos rústicos evitando la acumulación de suciedad y facilitando con ello la limpieza y el mantenimiento ordinario.

  • Evitan la aparición de eflorescencias salinas.

  • Proporcionan protección contra todo tipo de manchas domésticas.

  • Previenen la formación de concentraciones de moho en pavimentos y juntas.

  • Actúan como protector evitando el desgaste prematuro por el uso y los agentes atmosféricos así como la rotura de las baldosas de barro por heladas.

  • No amarillean ni envejecen el suelo de barro con el paso del tiempo.

  • Deben aplicarse por profesionales de manera uniforme, sin dejar charcos y en dosis adecuadas para cada tipo de suelo de barro completamente seco, ya que un exceso del mismo puede producir zonas blanquecinas.

  • Intervalo recomendable de temperatura para su uso: entre 35ºC y 5ºC.

  • No requieren ningún cuidado especial ya que no está clasificados como peligroso según la normativa vigente.

Pedro Rosa Mena

Las baldosas de barro cocido de origen artesanal son un tipo de baldosas cerámicas que presentan una apariencía rústica de color térreo no uniforme. La tonalidad depende principalmente de las arcillas que la componen y la cocción.

1) Denominación y uso 

Baldosas de barro cocido es un término comúnmente aplicado a una gran variedad de piezas con características muy diferentes, coincidentes en la apariencia rústica, en la alta absorción de agua y en la no aplicación de vidriados. La producción es limitada, discontinua y muy dispersa, generalmente conformadas en estado plástico bajo técnicas artesanales y sometidas a una sola cocción. Sus características las hacen especial y casi exclusivamente adecuadas para nueva edificación, rehabilitaciones o locales que persiguen ambientes de buscada rusticidad.

2) Cuerpo y tonalidades de baldosas de barro

El cuerpo de las baldosas de barro cocido es de color térreo y no uniforme, de textura muy irregular y con granos poros e incrustaciones fácilmente visibles. Las caras y las aristas tienen marcadas irregularidades que se dan por supuestas como propias de estos productos por lo que se recomienda su colocación a junta ancha. Hay gran dispersión de formas y medidas.

La coloración y las tonalidades son diversas en función de las arcillas seleccionadas y el proceso de cocción por lo que se recomienda el control de las baldosas de barro antes de la colocación y la mezcla de los mismas durante el proceso de instalación. Las principales tonalidades presentes en nuestro territorio nacional son las rojizas, asalmonadas y paja-flameadas. Otros colores que empiezan a introducirse en el sector son el pizarra y variedades del cuero (antiguo y rojizo).  

3) Características técnicas de las losas de barro

Debido a la elevada presencia de poros y capilares hay que prever que este tipo de baldosas cerámicas necesitan la aplicación de un tratamiento superficial de la cara vista con ceras o productos "ad hoc", antes o después de la colocación, por razones de aspecto (brillo) o funcionales (rechazo de manchas, resistencia a productos de limpieza, impermeabilidad). Asimismo, no se recomienda su colocación en solados exteriores con elevados riesgos de heladas (a menos que las especificaciones técnicas de las baldosas lo recomienden).

Los baldosas de barro cocido están, en su mayor parte, comprendidos en los grupos AIIb UGL (baldosas cerámicas extrudidas con absorción de agua 6%<E≤10%) y AIII, UGL (baldosas cerámicas extrudidas con absorción de agua E<10%) de las normas ISO 13006 y EN-UNE 14411, Anexos E o F.

Medidas usuales Grosor usual Absorción de agua Carga de rotura
Gran dispersión > 10 mm. 6-15% 2300 - 3200 N
Abrasión Gl Abrasión UGL Resistencia a la helada Resistencia química
Variable 300 - 800 mm3 No Variable

4) Definición y clasificación de las baldosas cerámicas

Al-Andalus, la parte de la Península Ibérica ocupada por los árabes y musulmanes, fue la vía por la que llegaron a Occidente las técnicas de vidriado de la cerámica. La historia de las baldosas cerámicas españolas empieza a finales del siglo XIII con los alicatados musulmanes y se desarrolla hasta la época actual; a lo largo de ese tiempo, tienen particular brillantez los azulejos de estilo gótico-mudéjar, barroco y modernista.

Ahora bien, hasta hace todavía unos años, las baldosas y pavimentos cerámicos eran de una limitada variedad y el conocimiento de sus cualidades y de sus posibles usos formaba parte del acervo común. Pero la diversificación de la producción, que ha acompañado a su crecimiento, y el avance tecnológico que permite alcanzar características más altas y, por tanto, el empleo en nuevos usos, hacen difícil aquel conocimiento incluso a los profesionales que ven sus mesas de trabajo invadidas por información sobre estos y otros muchos materiales y técnicas.

Esa nueva situación ha dado lugar a una carencia terminológica, que hace difícil el buen entendimiento y es origen de confusiones. De esta manera, es frecuente oír o incluso leer en publicidad, pliegos de condiciones o especificaciones de obras palabras o frases de significado dudoso, indefinido o redundante, como “gres”, “pavimentos cerámicos” o “azulejos esmaltados”.

Para ayudar a aquellos usuarios interesados en profundizar en el conocimiento de este tipo de baldosas y pavimentos cerámicos hemos incorporado a nuestra sección algunos capítulos de la “Guía de la baldosa cerámica”. Este manual pretende recuperar el conocimiento de las baldosas cerámicas, tradicionales o nuevas, y ordenar la terminología partiendo de la más aceptada o aceptable.

Clasificación de las baldosas cerámicas según normativa

Las baldosas cerámicas son placas de poco grosor, generalmente utilizadas para revestimiento de suelos y paredes, fabricadas a partir de composiciones de arcillas y otras materias primas inorgánicas, que someten a molienda y/o amasado, se moldean y seguidamente son secadas y cocidas a temperatura suficiente para que adquieran establemente las propiedades requeridas.

Según las normas citadas anteriormente, la clasificación básica de las baldosas cerámicas resulta del método utilizado para su moldeo y de la absorción de agua. El acabado superficial da ulteriores criterios de clasificación.

  Absorción de agua

Tipo de moldeo

Grupo Ia  / E ≤ 0.5%

Grupo Ib / 0.5%‹E≤3%

Grupo IIa / 3%‹E≤6%

Grupo IIb / 6%‹E≤10%

Grupo III / E>10%

Baldosas extruidas

Grupo AIa / Muy baja

Grupo AIb / Baja

Grupo AIIa / Media-baja

Grupo AIIb / Media-alta

Grupo III / Alta

Baldosas prensadas en seco

Grupo BIa / Muy baja

Grupo BIb / Baja

Grupo BIIa / Media-baja

Grupo BIIb / Media-alta

Grupo III / Alta

4.1) Grupos de baldosas cerámicas por el tipo de moldeo

Las baldosas pueden ser moldeadas por extrusión o por prensado en seco. Las baldosas extrudidas forman el grupo A de las normas y las baldosas prensadas en seco el grupo B.

El tipo de moldeo puede generalmente identificarse por observación de la baldosa y particularmente del relieve de su cara posterior. Estos relieves, llamados comúnmente "costillas", aumentan la superficie de contacto con el adhesivo y por tanto la adhesión de las baldosas una vez colocadas.

  • El relieve de las baldosas extrudidas tiene la forma de estrías longitudinales paralelas, más o menos pronunciadas, conservando la baldosa la misma sección transversal a lo largo de la dirección de las estrías. No incluye generalmente la marca de fábrica, aunque en algún caso se graba en los cantos.

  • El relieve de las baldosas prensadas en seco se distribuye sin dirección preferente y consiste en puntos o líneas ordenados en forma de cuadrícula, panal u otro diseño, incluso decorativo. En ocasiones imita el estriado de las baldosas extrudidas. Es frecuente que incluya la marca de fábrica y algún signo de control de producción.

4.2) Grupos de baldosas cerámicas clasificadas según la absorción de agua

La porosidad de las baldosas cerámicas se expresa por el porcentaje de absorción de agua sobre el peso total de la baldosa, medido según un ensayo normalizado. La porosidad guarda una relación próxima con algunas de las restantes características de las baldosas cerámicas.

  • Tipos: la absorción de agua hasta el 3 % se considera baja (grupo I) y dentro de ella, hasta el 0,5 % muy baja (grupo Ia). Entre 3 y 6 %, se considera media-baja (grupo IIa) y entre 6 y 10 % media-alta (grupo IIb). Por encima del 10 % la absorción se considera alta (grupo III).

  • Reconocimiento: un sistema rápido para conocer de forma aproximada la absorción de agua e identificar así el grupo y el tipo de producto, es observar la velocidad de succión de la baldosas. Para ello, depositar una gota de agua sobre una cara no esmaltada y limpia, a temperatura ambiente (entre 15º y 25º C), esperar 20 segundos y observar el resultado:

    • Si el soporte succiona el agua en menos de 20 segundos, es baldosa porosa, del grupo III.

    • Si el soporte no succiona totalmente el agua en 20 segundos y queda mancha de humedad después de secar la gota con un trapo, es una baldosa ligeramente porosa, del grupo IIb.

    • Si el soporte no succiona el agua en 20 segundos y no queda mancha de humedad después de secar la gota con un trapo, es una baldosa no porosa, de los grupos IIa o I.

4.3) Tipos de acabado superficial de las baldosas cerámicas

  • Esmalte: es una cubierta vitrificada por cocción y fuertemente adherida a la cara vista del cuerpo o soporte de las baldosas esmaltadas (GL). Tiene composición diferente de la del cuerpo, y se aplica entre una primera y una segunda cocción (proceso de bicocción) o antes de una única cocción (proceso de monococción). La cara vista adquiere así la apariencia y las propiedades del esmalte, que pueden ser muy diferentes de las del soporte. En general el esmalte se distingue fácilmente a simple vista o, al menos, observando una sección de la baldosa. Las baldosas que no tienen capa de esmalte o baldosas no esmaltadas (UGL) se producen sometiendo el cuerpo, tras su moldeo, a una única cocción. Las caras son de la misma naturaleza y apariencia que el cuerpo.

  • Engobe: es un revoque de arcilla o pasta clara con el que se cubre la cara vista de la baldosa para tapar su color más oscuro. Aunque generalmente se aplica un esmalte sobre el engobe puede dejarse como acabado superficial, que tras la cocción, es mate y menos impermeable y duro que el esmalte.

  • Pulido: es un tratamiento que alisa y da brillo reflectante a la cara vista. Es usual en las baldosas de gres porcelánico y ha empezado a usarse en una pequeña cantidad de azulejos y pavimentos de gres.

4.5) Tipos de baldosas cerámicas mas usuales y sus características

Las baldosas cerámicas mas utilizadas en España se describen a continuación, utilizando las denominaciones más extendidas y teniendo en cuenta criterios objetivos de carácter técnico, arancelario u otros. Pero debe tenerse presente que estas denominaciones no están normalizadas ni son aceptadas o entendidas por igual, por lo que puede ser necesario hacer precisiones o aclaraciones para evitar malos entendidos, particularmente en los casos en que así se advierte.

Tipos de baldosas cerámicas mas usuales en España

Tipos de

baldosas

Moldeo

Soporte

Esmalte

Medidas

(cm)

Grosor

(mm)

ISO 13600

UNE 67-087

Azulejos Prensado Poroso Si 10x10 a 45x60 <10 BIII
Baldosas de gres Prensado No poroso Si 10x10 a 60x60 >8 BIb - BIIa
Gres porcelánico Prensado No poroso No 15x15 a 60x60 >8 BIa
Baldosín catalán Extruido Poroso o lig. poroso No 13x13 a 24x40 <8 AIIb-AIII
Gres rústico Extruido No poroso No-Si 11.5x11.5 a 37x37 >10 AI-AIIa
Barro cocido Extruido Poroso No Gran variedad >10 AIIb 2ª-AIII