Ladrillos de barro cocido para exteriores: un perímetro para una casa familiar en Caravia

Nuestro ladrillo rústico de terracota encuentra un hogar en la intemperie asturiana, de la mano del arquitecto Gonzalo Somolinos

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El arquitecto Gonzalo Somolinos, especializado en rehabilitaciones y reformas de viviendas en el norte del país, firma la reforma integral de una vivienda unifamiliar en Caravia, Asturias. Tal y como explican en la web del estudio, esta casa es una segunda residencia para dos personas, y el reto del proyecto era respetar los elementos rústicos y originales de la vivienda sin renunciar a la visión final. El resultado habla por sí solo: las centenarias escaleras de piedra conviven en perfecta armonía con la cocina de última generación. Sobre los dinteles tradicionales de roca, un discreto entramado de canalones modernos redirige la caída de aguas. Y el elemento aglutinante entre este pasado y futuro son nuestros ladrillos rústicos de barro cocido, en colores salmón y rojizo

La sorprendente versatilidad de un ladrillo rústico para perimetrar una casa

En esencia, la función primordial que sirven nuestros ladrillos en este proyecto es la de perimetrar la vivienda y cubrir pequeñas superficies en el interior, como descansillos y escalones. Se trata de uno de nuestros formatos clásicos: una baldosa atemporal, presente en tantas construcciones tradicionales a lo alto y ancho de nuestra geografía. El ladrillo rústico, de 25 por 12 centímetros, tiene las dimensiones ideales para crear un pavimento firme y discreto que además sea versátil en sí mismo sin necesidad de utilizar otras piezas: en los escalones interiores se han utilizado los ladrillos de canto y en los suelos, obviamente, en horizontal. Esto crea la sensación de tener dos pavimentos distintos, aun utilizando un único formato. 

Los colores elegidos (las tonalidades rojiza y salmón) también sirven para crear una atmósfera cálida y acogedora en un entorno que tiende a los cielos nublados y las precipitaciones frecuentes. Con respecto al clima, nuestros suelos artesanales de barro cocido no son solo un acierto estético; también son el material ideal para conseguir un ahorro energético y las condiciones idóneas de confort térmico en entornos como este. Nuestras piezas de barro son compatibles con sistemas de calefacción radiante, pero además, en convivencia con otras formas más tradicionales de calefacción, también ayudan a retener el calor en invierno y mantener la frescura en verano

La elección de perimetrar una vivienda como esta ofrece una serie de ventajas estratégicas a corto y largo plazo que van mucho más allá del efecto visual (sin menospreciar el valor de lo estético): 

—Se delimita el perímetro de la vivienda de forma discreta pero efectiva. Las baldosas de barro no solo marcan un límite visual; también contribuyen a mantener sanos y salvos los cimientos de la casa, reteniendo el suelo y absorbiendo la humedad

—Un pavimento exterior de ladrillo contribuye a regular la temperatura del interior de la vivienda, evitando el efecto isla de calor que se generaría con otros materiales. 

—El material no solo permite la convivencia con la vegetación, sino que contribuye a su bienestar, lo que, a su vez, refuerza los dos puntos anteriores (regulación de humedad y temperatura y retención de suelo).

¿No se estropea un suelo de barro a la intemperie? 

Es una de las preguntas que recibimos con más frecuencia: un pavimento de barro cocido, ¿no se estropea en la intemperie? Al ser un material poroso y sensible, es habitual asociar la exposición a los elementos con un potencial daño a la superficie o estructura de las baldosas. Pero la realidad es que el ser humano lleva usando ladrillos de barro a cielo abierto desde hace siglos (algunos de los ejemplares más antiguos que nos han llegado intactos datan de hace miles de años). 

Con respecto a los ladrillos de todobarro, basta con tomar una serie de sencillas medidas para asegurar el buen estado del pavimento a largo plazo, incluso en entornos de abundantes precipitaciones. 

Lo primero es dejarse asesorar por nuestro equipo: desde nuestra oficina técnica podremos aconsejar el formato y el acabado más adecuado para un proyecto, en función de la localización y el uso que vayan a tener las piezas. No necesita el mismo tipo de baldosa un patio mediterráneo en Baleares que una clínica dental en Noruega o una vivienda en Asturias. Cada clima tiene sus particularidades: deja que te ayudemos a elegir la mejor opción. 

Lo segundo es hacer una correcta instalación, y seguir cuidadosamente las guías e indicaciones de limpieza y mantenimiento. El barro es un material vivo: cambia con el tiempo y se ve influido por su contexto. Es normal que aparezcan destonificaciones o manchas en la superficie de las baldosas al contacto con la humedad y los minerales, pero siguiendo unas simples indicaciones, se pueden restaurar fácilmente. 

Productos que aparecen en este proyecto

Plaza Poeta Alfonso Canales 4, Planta 1ª,
Ofc. 3, 29001 / Lunes - Viernes 9.00 a 18.00

Todobarro
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