Tela Marinera: un proyecto que integra el diseño de todobarro en su identidad de marca

Nuestro suelo de barro Vélez-Acueducto se coloca como epicentro del diseño en este lujo de chiringuito en la costa malagueña

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El concepto de chiringuito ha evolucionado mucho desde aquellos merenderos que empezaron a extenderse por las costas españolas a mediados del siglo XIX, y que ofrecían sombra y algún refresco. A orillas del mar de Alborán, se erige un pequeño local que reclama un formato mixto entre lo mejor de dos mundos: el ambiente desenfadado y veraniego de los chiringuitos, con la experiencia culinaria de alta calidad de la cocina local. Se trata de Tela Marinera; uno de los chiringuitos-restaurantes que pueblan el paseo marítimo de la Carihuela, en Torremolinos.

A pesar de que el de Tela Marinera es un formato de popularidad creciente, queda claro a simple vista que no se trata de un establecimiento más. El restaurante ha desarrollado toda su identidad de forma envolvente; su carta de comida y vinos apela al imaginario de la cocina mediterránea de temporada, ensalzando los ingredientes y las recetas locales. El logo une dos señas identitarias de la costa malagueña, como son el pescado y la palmera. El espacio que recibe a los comensales utiliza calidez de los materiales naturales y los tonos terrosos de la cultura mediterránea para maximizar la comodidad de un espacio bien diseñado.

Y toda esta propuesta se vertebra a nivel estético en torno a una de nuestras piezas cerámicas de barro cocido: el modelo Acueducto de la colección Vélez, firmada por Damián López del estudio LEBLUME para todobarro.

La huella del barro cocido en el diseño multidisciplinar

El estudio LEBLUME se encuentra detrás de una de nuestras colecciones de autor, en las que firmas invitadas de jóvenes artistas locales trasladan su cosmovisión a nuestras piezas cerámicas. Dentro de esta colección, que se inspira en los pilares arquitectónicos del Al-Andalus oriental, encontramos once propuestas estéticas realizadas con piezas modulares combinables entre sí, que cuentan la historia y el legado edificativo de buena parte de nuestra tierra.

El diseño de esta pared de barro cocido en concreto se compone de una pieza rectangular asimétrica con uno de los extremos redondeados y dos medio ladrillos que invocan sin lugar a error la geometría de los acueductos romanos y árabes que una vez poblaron las canalizaciones de agua de la Axarquía malagueña, de ahí su nombre. Para este proyecto, se ha elegido la tonalidad salmón; un color cálido y oscuro que resulta de la combinación de arcillas y tierras locales después de secarse al aire y cocerse en nuestros hornos nazaríes tradicionales.

Lo que Tela Marinera ha hecho con el formato Vélez-Acueducto es usar su diseño y tonalidad como columna vertebral del restaurante. En la fachada que da al paseo, un cuadrado cubierto con estas baldosas aloja el logo en el centro. Este recurso, que ya se había usado antes en otras propuestas, demuestra la versatilidad de nuestras piezas, que además de ser elementos bioclimáticos fundamentales de la arquitectura vernácula, funcionan como columna vertebral de la propuesta visual.

La pièce de résistance es el mostrador del restaurante, cubierto por nuestra pared Vélez-Acueducto. Detrás del mostrador, tres hornacinas imitan la forma de la pieza central del diseño, y la paleta de colores, desde el resto del mobiliario hasta la carta del restaurante y los uniformes de los empleados, está informada por las tonalidades de nuestro barro cocido.

Una celosía de barro para separar los espacios sin cerrarlos

Además del suelo Acueducto-Vélez, el restaurante Tela Marinera exhibe una de nuestras nuevas celosías. El cometido original de la celosía era el de dar discreción a los espacios interiores sin renunciar al flujo de luz y aire, y el uso que se le ha dado a nuestra celosía bioclimática en Tela Marinera se ciñe perfectamente a esta función primigenia.

Como suele ocurrir en este tipo de establecimientos, la línea entre lo público y lo privado se difumina en la transición de un espacio a otro. El acceso a las diferentes zonas con diferentes programas, como los baños, la cocina o el almacén, a menudo se hace desde la playa o la calle. La cultura del chiringuito no es particularmente pudorosa, pero estamos ante una interpretación elevada de la imagen costumbrista de sombrillas de tela y mesas de plástico. Para reconciliar esa aparente contradicción entre lo informal de un chiringuito y lo recatado de un restaurante, nuestras celosías de barro cocido son la solución ideal: ofrecen discreción y una separación clara entre un espacio y otro, sin negar la identidad de la experiencia.

Reivindicación de la neoartesanía

Desde todobarro siempre reivindicamos que el trabajo con materiales y técnicas naturales, sostenibles y milenarios no solo no está reñido con las necesidades actuales, sino que es un aliado para la prosperidad de los socios y clientes con quienes trabajamos. Este proyecto con Tela Marinera es la ejemplificación ideal de cómo en la intersección entre diseño, tradición e innovación se encuentra una de las grandes virtudes de la neoartesanía.

Plaza Poeta Alfonso Canales 4, Planta 1ª,
Ofc. 3, 29001 / Lunes - Viernes 9.00 a 18.00

Todobarro
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