Suelos y baldosas de barro
Neoartesanía sostenible del barro cocido
Baldosas de barro cocido hechas a mano, con texturas, diseños y colores artesanales
Atemporales, versátiles, sostenibles y duraderos: así son, entre otros adjetivos, nuestros suelos y baldosas de barro. Hacemos las piezas una a una, a mano, en nuestro eco-tejar de Vélez Málaga: un espacio donde perseguimos mantener la innovación, sostenibilidad y excelencia de nuestro oficio.
Utilizamos la tecnología y la tradición a nuestro favor para ofrecer una selección de paredes y suelos de barro que se inspiran tanto en la herencia milenaria de la arcilla, como en las tendencias más vanguardistas del panorama nacional e internacional. Entre nuestra selección de suelos de barro hay una opción para cada proyecto, pero, además, nos especializamos en trabajar mano a mano con nuestros clientes para crear baldosas y azulejos a medida que se adapten de forma precisa a las necesidades específicas de cada proyecto.
Nuestro equipo multidisciplinar trabaja para que cada uno de nuestros suelos de barro cumpla con nuestros estándares de calidad. Desde los diseñadores hasta nuestros maestros artesanos, todas y cada una de las baldosas y azulejos que salen de nuestro taller son sometidas a un cuidadoso proceso de cribado que garantiza la integridad de cada una de las piezas. El trabajo de nuestro equipo ha sido reconocido por las publicaciones y entidades más prestigiosas del sector.
Características del suelo de barro cocido artesanal
Dentro de nuestros suelos, encontramos cuatro categorías distintas: baldosas de barro cocido Antique, azulejos esmaltados, baldosas de barro cocido a alta temperatura, y zellige. Cada una de estas categorías tiene sus particularidades, otorgadas por los procesos de producción y postproducción específicos de cada una, pero hay características que todas nuestras piezas tienen en común:
- Una textura suave y agradable al tacto, conseguida gracias a nuestro proceso de envejecimiento controlado, o al glaseado tradicional de nuestros esmaltes naturales. A pesar de la contemporaneidad y vanguardia de muchos de nuestros diseños, todas nuestras piezas mantienen intacta la esencia estética de los suelos de barro cocido tradicionales.
- Sutiles destonificaciones en la superficie de las baldosas o azulejos, resultado de la cocción en nuestros hornos, que atestiguan la naturaleza artesanal de nuestro trabajo. Todos nuestros colores, tanto de baldosas como de azulejos, están inspirados y basados en pigmentos presentes en la naturaleza.
- Dos caras por baldosa, con dos texturas y porosidad diferentes, lo que hace no solo que cada baldosa sea única, sino que no haya dos suelos de todobarro iguales en todo el mundo. Los productos artesanos son cien por cien originales y nuestros suelos, por tanto, también lo son.
- La durabilidad y resistencia características de este material, que lleva miles de años usándose como elemento arquitectónico y decorativo por sus propiedades idóneas. A pesar de que las diferentes formas de cocinar el barro le otorgan diferentes niveles de resistencia a diferentes entornos, todos nuestros suelos y paredes están preparados para sostener el uso cotidiano de forma segura y a largo plazo.
Después de moldear nuestras baldosas a mano, una a una, las dejamos secar al aire en nuestro tejar. Posteriormente, las cocemos en hornos nazaríes tradicionales. Los alimentamos con biocombustible (huesos de aceituna y restos de la poda de las explotaciones agrícolas locales que irían destinadas igualmente a un proceso de quemado), y los almacenamos, embalamos y transportamos en contenedores libres de plástico y 100% reutilizables para reducir al mínimo nuestra huella de carbono.
