Salitres en suelos de barro

18 julio, 2016

Te contamos todo acerca de la prevención, reparación y protección de los suelos de barro contra salitres y eflorescencias salinas

Requisitos y causas para la presencia de salitres en suelos de barro

  • Presencia de sales en disolución en alguno de los elementos que componen el pavimento. Principalmente, serán los materiales porosos los susceptibles a contener sales solubles: obras de fábrica, pétreos, cerámicos
  • Humedad. La más habitual suele ser la humedad infiltrada, pero pueden producir salitres cualquiera de los cinco tipos de humedades: infiltrada, capilar, accidental, condensación intersticial, o de obra.
  • Transporte de las sales a través de los pavimentos hasta que se produce la recristalización. Esta recristalización puede suceder en la superficie o en el interior del material. Depende de la naturaleza de las sales, de la porosidad de los materiales y de las condiciones de evaporación. En caso de que la recristalización se produzca en alguna oquedad de los materiales, se denomina fenómeno de criptoflorescencia.

Tipología de eflorescencias salinas

La eflorescencia es la propiedad que poseen algunos minerales, en este caso las sales, de perder el agua que contienen a través de la exposición al aire y convertirse en sólido en la superficie de los suelos de barro.

Las eflorescencias tienen el inconveniente de que nunca se sabe cuándo, dónde y cómo van a aparecer, aunque tienden a manifestarse en determinadas áreas de obra, como los pavimentos porosos y fachadas.

Hay un número elevado de sales eflorescentes que actúan dentro de la construcción. Sin embargo, hay algunos tipos que son más frecuentes de encontrar en la edificación:

  • El sulfato cálcico (hormigones y mamposterías). Aparece gracias a la existencia de otras sales y en periodos largos de humedad.
  • Sulfato potásico (arcillas, hormigones y morteros con agua de mar). Provoca una capa cristalina y provoca erosiones del material.
  • El sulfato magnésico o sal de Epsom (piedras sedimentarias, yeso). Produce una pequeña erosión al cristalizar. Se manifiesta con manchas de color blanco, y no permite un recubrimiento de pintura sobre ellas.
  • Carbonato cálcico (materiales calizos). Produce una capa exterior blanca muy clara.

Presencia de sales y reacciones químicas

Normalmente, las eflorescencias en los suelos de barro antes de su colocación suelen producirse debido a:

  • La presencia de sales solubles, existentes en el tipo de arcilla empleada.
  • Una reacción química con los gases que han rodeado las piezas durante el proceso de secado y cocción, e interacción de los distintos componentes de las materias primas que forman la arcilla.

Una vez colocadas sobre un pavimento nuevo, las baldosas de barro tenderán a expulsar las sales que se encuentran en su interior. Debido a la humedad de las piezas y el mortero, este proceso es inevitable. Será más o menos intenso dependiendo de la composición de la baldosa y del factor humedad, fundamentalmente.

Las humedades que producen recristalización en la superficie cuando las piezas se secan son debidas, principalmente, a infiltraciones de agua en el terreno o en el hormigón de la cimentación.

Estas humedades provocan que aparezcan salitres en los suelos de barro, compuestos por sales que están presentes en la baldosa, en los áridos y en el cemento utilizado para el agarre.

Para erradicar definitivamente este tipo de problemas es fundamental la detección del origen de las humedades que hayan provocado la cristalización de las sales y, tener en cuenta las condiciones ambientales del lugar donde se ejecuta la obra.

Salitres en suelos de barro: prevención, reparación y protección

La eliminación de salitres sobre suelos de barro puede realizarse, bien reparando las causas que los han provocado en primera instancia, o bien actuando sobre los efectos causados.

Reparación de causas

Se trata de actuar, mediante interrupción, sobre las causas directas que producen los salitres. Es decir, sobre las humedades. Sobre las causas indirectas (la existencia de sales solubles de los materiales), sin embargo, es casi imposible actuar.

No obstante, algunos productores de suelos de barro ofrecen sus baldosas con un pre-tratamiento que minimiza las sales inherentes a la composición de la baldosa de barro.

Reparación del efecto

Una vez interrumpidas las filtraciones de agua, se procede a la eliminación de las eflorescencias. Encontramos distintos sistemas de limpieza:

  • Limpieza natural. Se disuelven los cristales en agua pulverizada a presión y pasando un cepillo de cerdas por la superficie a limpiar. La efectividad del método dependerá de la dureza del cepillo y del coeficiente de absorción del material. Normalmente se utiliza un secado artificial si la cantidad del agua utilizada es elevada.
  • Limpieza química. Se trata de los procesos en los que la sal no se disuelve con facilidad en el agua, por lo que hace falta la intervención de otro producto para disolverla. Entre los líquidos más utilizados se encuentran el vinagre (antiguamente) y el ácido clorhídrico (actualmente). El método de limpieza es similar a la limpieza natural: se realiza también con aplicación del producto a presión.
  • Limpieza mecánica. Se utiliza en los casos en los que las sales se recristalizan, formando superficies duras y difíciles de disolver. El tipo de limpieza a realizar dependerá de la dureza de la capa: cepillo de púas metálicas, bujardas y cepilladoras eléctricas, o mediante chorros a presión.

Estas limpiezas pueden producir alguna alteración en los elementos constructivos a causa de las características del material, por lo que habrá que protegerlas para evitar posibles futuras eflorescencias. Para ello, se suelen realizar tratamientos de estabilización superficial que previenen de humedades e impermeabilizaciones de las baldosas de barro.

Prevención

Las prevenciones se orientarán a las decisiones tomadas durante la ejecución del proyecto y el tratamiento de los materiales. Los puntos principales son:

  • Evitar las humedades.
  • Asegurar la minimización de sales solubles. Habrá que cumplir con lo especificado en el Pliego de Condiciones a la hora de aceptar los materiales que llegan a obra (deberán ser mínimamente eflorescentes), y se deberán realizar in-situ los correspondientes ensayos de eflorescibilidad a los elementos. Estas comprobaciones habrá que realizarlas tanto con los materiales que van a cara vista como con los que no.
  • Durante la construcción hay que evitar que los suelos de barro se mojen demasiado. Por tanto, en caso de fuertes lluvias habrá que cubrirlos. Antes de ser trasladados a obra, el fabricante habrá de tener este mismo aspecto en cuenta.
  • Evitar que las baldosas de barro en obra se contaminen por absorción de sales solubles de fuentes externas (no apilarlos sobre escorias del horno, en suelos salinos, encima de productos industriales, terrenos de escombros…).
  • No permitir que las baldosas de barro se mojen por las superficies que no están expuestas a una rápida evaporación. La aparición de eflorescencias en zonas no expuestas determina que existen filtraciones anormales de agua.

Procedimiento de reparación

Una vez que el suelo esta barrido y completamente seco, utilizamos máquinas rotativas para distribuir y aplicar la combinación óptima de productos que necesita el suelo de barro. A la vez, usamos aspiradoras de líquidos para que el pavimento no vuelva a absorber la suciedad.

La utilización de maquinaria es fundamental para que la fase de limpieza sea efectiva en superficies mayores a 15 m2. Los propios clientes podrían realizarla para superficies inferiores a estas dimensiones, siguiendo las instrucciones de uso de los productos destinados para tal fin, utilizando cepillo a mano y fregona en vez de maquinaria (aunque es muy sacrificado y poco efectivo en comparación).

Una vez que tenemos un suelo de barro limpio, debemos esperar hasta que esté completamente seco para aplicar un tratamiento de protección. El tiempo de secado varía según la estación del año en la que estemos, pero, por regla general, esperamos entre 5 y 10 días.

Durante el periodo de secado es recomendable no pisar el suelo, y, en caso de ser imprescindible, realizarlo sin calzado y con calcetines gruesos para evitar dejar huellas.

Productos anti-salitres usados en suelos de barro

Los productos anti salitres usados para suelos de barro son limpiadores concentrados, a base de complejos de tensioactivos, protectores de corrosión. Se utilizan diluidos en agua e inyectados con maquinaria rotativa, y son retirados rápidamente con aspiradoras de agua.

Las características de estos productos son las siguientes:

  • No emiten vapores, por lo que no afectan a accesorios de la casa sensibles a los vapores ácidos, como grifería y picaportes.
  • No deterioran los pavimentos ni las juntas; solo son agresivos con los restos de obra (morteros y cementos en pavimentos de nueva colocación) y con las eflorescencias salinas (especialmente en exteriores).
  • Eliminan las manchas de óxido rápidamente.
  • El intervalo recomendable de temperatura para su uso es de entre 5ºC y 35ºC.
  • Actúan rápidamente con un intervalo de acción que puede variar entre los 5 y los 30 segundos.
  • Es necesaria la utilización del producto con gafas de protección, guantes y ropa resistentes a los ácidos para evitar lesiones por salpicaduras.
  • Hay que tener cuidado con materiales sensibles a los ácidos, como los mármoles pulidos. Los mosaicos hidráulicos y derivados del cemento pueden verse afectados, dependiendo de la proporción de producto diluido en agua, por lo cual es necesaria la supervisión de trabajadores profesionales.
Union Europea
Nansen Soluciones SL ha sido beneficiaria del Fondo Europeo de Desarrollo Regional cuyo objetivo es mejora de competitividad y productividad de la empresa. Diciembre de 2020. Para ello ha contado con el apoyo del programa Ciberseguridad de la Cámara de Comercio de Màlaga.” Una manera de hacer Europa
LEBLUME. seleccionado en From Spain With Design 2020